“Por la calle, las señoras me clavan las uñas”
En la vida real, el actor no tiene nada que ver con Diego de la Vega, el tiránico hermano de Cayetana y Sandra, en “Yo soy Bea” y gran rival de Álvaro.
Absolutamente malvado en la ficción, uno espera que Miguel Hermoso, el actor que da vida a Diego en “Yo soy Bea”, de Tele 5, también sea un ser cruel y calculador. Nada más lejos de la realidad. Sencillo y muy amable, Miguel conquista con su mirada. Es un auténtico apasionado del rock y el jazz, y desgrana en su guitarra unos blues que dejarían boquiabierto a más de uno. Está separado y vive volcado en su único hijo, Gonzalo, al que tiene a su cuidado. En el salón de su apartamento, situado en las afueras de Madrid, hay un castillo de juguete donde padre e hijo, divertidos, simulan batallas antes de cenar.
Pareces muy tierno pero en la serie eres tan malo... ¿No te dice nada la gente por la calle?
Normalmente las señoras mayores, sobre todo cuando voy engominado –como el personaje–, me agarran del brazo, me clavan las uñas y dicen: “¿Cómo puedes ser tan malo? ¿cómo puedes hacerles eso a Bea y a tus hermanas?”.
¿Y qué les contestas?
Es que me encantaría darles los teléfonos de los guionistas para que se pusieran de uñas con ellos. ¡Yo no tengo nada que ver!
¿Por qué crees que Diego de la Vega es tan malo?
Don Diego tiene muchos conflictos, mucha competitividad con Álvaro. Además, tiene traumas y está obsesionado con ser dueño de “Bulevar 21”. Es una fijación absoluta y total que tiene su razón de ser: él quiere ser más que Álvaro Aguilar, cueste lo que cuesta. Además, en esa lucha constante, Diego de la Vega es muy infeliz y, desde el punto de vista de un actor, la infelicidad o la obsesión son un campo de operaciones mucho más rico que la felicidad.
Pero tú no tienes nada que ver con Diego de la Vega.
No, yo no tengo nada que ver con él, pero ese tipo de personajes pueden llegar a ser muy divertidos. Y a mí me divierte interpretarlos.
Tu hijo estará encantado con tu popularidad.
Si voy a recogerlo al cole con la gomina puesta, todos me avasallan. Lo respetan más en el colegio pero está hasta las narices, ya que todo el mundo le pregunta qué va a pasar en la serie. Por otra parte, él dice que será futbolista y que será más famoso que yo. Es hincha del Atlético de Madrid. ¡Habrá que sufrir!
Con tantas horas de grabación, ¿hay un huequito para el amor?
En el tema del amor, yo soy un absoluto fracaso. Me he enamorado muchas veces y ese enamoramiento ha sucumbido otras tantas. La última ocasión, la más arriesgada, fue cuando intenté formar una familia. Obviamente, ha salido mal y nos hemos separado. Hoy mi parte afectiva está entregada a mi hijo Gonzalo y no quiero meterme en más líos.
Pareces un hombre un tanto complicado.
No sé si lo soy. Soy capaz de amar, pero tengo claro que implicarse en una convivencia produce sufrimiento a la larga, siempre e inevitablemente. Procuro querer a la gente de una forma moderada. El amor que lo arrasa todo, el incondicional, produce muchos engaños, mentiras y un dolor tremendo.