«No intento superar a mi padre,
creo que tengo un hueco como actor»

Rebusco en Internet, en hemerotecas digitales y cuando tecleo su nombre y apellido
sólo me salen datos de su padre.
miguel hermoso
Ya, soy consciente de que Miguel Hermoso es mi padre, aunque yo también me llame igual. No sé ya qué hacer.

¿Un handicap?
Y de los gordos.Te tienes que esforzar más para demostrar que vales algo. Es duro,muy duro.

¿Le duele?
No,eso no.Estoy orgulloso de él. Pero a mi edad, he cumplido 35 años, tengo un currículum que demuestra que tengo mi hueco en la profesión. No intento superar a mi padre, pero creo que mi hueco está ahí y por méritos propios.

¿Ve alguna ventaja?
Por supuesto. He tenido una educación muy rica. He estado rodeado de cultura por los cuatro costados. En mi casa las películas que se veían no eran las clásicas cosas taquilleras de Hollywood. Veía un cine con una enjundia terrible. Tenía estímulos superiores a los demás.

¿Fue una faena que le pusieran Miguel de nombre?
No lo sé. Mi madre intentó convencerle de que me llamara de otra manera, pero era tradición que el primogénito de la familia se llamará Miguel. Nada le hizo
sospechar a mi padre que su hijo recién nacido iba a dedicarse a la interpretación.

¿Le ha contratado en alguna película?
Ese fue el punto de no retorno en la profesión. Después de toda la oposición de mi padre a que fuera actor, acabó aceptando que sí valía para esto.Incluso en
una de sus películas había un papel que me iba a mí mejor que a cualquier persona. Me lo dijo: «Te doy este papel porque creo que eres el que mejor puedes hacerlo, no porque seas mi hijo, ya sabes que no quiero que seas actor».

¿Cuál fue el título?
‘‘Fugitivas’’. Estuvo bien, él es un gran director de actores. Saldamos esa deuda y nos hicimos amigos en aquel momento. Firmamos la paz.

¿Qué quería su padre de usted?
Ja, ja, ja... Quería que fuera feliz, cualquier padre quiere que su hijo sea feliz. No tenía un proyecto para mí concreto. Precisamente por estar dentro sabe que esta profesión proporciona muchos sinsabores, que todo es cuestión de moda y que muchas veces se te juzga por tu aspecto físico y no por tu capacidad intelectual.

¿Y usted, cómo ve la profesión?
Es muy agradecida cuando tienes trabajo y muy horrible cuando no lo tienes. Ahora estoy contigo haciendo una entrevista porque estoy en una serie de éxito, pero cuando esto se acabe yo vuelvo a empezar de cero otra vez.

¿Injusta?
Como profesión sí.

¿Se lleva mejor con su personaje Diego de la Vega que con su padre?
Mi relación con Diego de la Vega no es tan compleja como la que tengo con mi padre. Mi misión como actor y profesional es comprender al personaje que interpreto.

¿Le gusta ese personaje?
Me he infiltrado como Miguel Hermoso en una mafia, en una tribu, a la que detesta y a la que no pertenece.

Rocambolesca su percepción del personaje.
Se trata de denunciar a esa mafia. Pero una vez dentro a entendido los motivos de Diego de la Vega para ser como es.

No le gusta Álvaro Aguilar.
Tiene una obsesión enfermiza con su padre. Su padre murió, fue un niño huérfano que quiere llevar a cabo lo que su padre no pudo terminar, desarrollar la revista ‘‘Bulevar 21’’. Y piensa que Álvaro es un advenedizo que se ha quedado con todo. Por eso no disfruta de lo que tiene.

Diego le ha convencido.
Para interpretar a alguien que no soportas tienes que meterte dentro y entender sus motivos. Es una componenda de muchas cosas que todos detestamos. Pero el mundo está poblado de gente así y que está sociedad promueve.

Hábleme de su rival.
Es el chulo, es el que siempre ha tenido a las chicas a su alrededor, el guapo, el que ganaba en los deportes, el brillante... Diego tiene una visión un poco aznarista del mundo, los buenos y los malos. Para Diego la sexualidad está en el poder.