'Amor, platoúnico' (Barakaldo). Un mal título

Enriqueta se transforma en Marta, la mitad de una pareja que lleva junta 25 años y que ya ni se entera de que su media naranja sigue ahí al lado

'Amor, platoúnico' (Barakaldo). Un mal títuloLas series de televisión tienen muchas cosas buenas, pese a quien pese, y una de ellas es la capacidad que tienen de hacer visibles a grandes actores del teatro, secundarios en el cine y en la misma tele. Es el caso de los que aparecen en esta aspirante a «buena» comedia «de mal título» –en palabras de su autor, Daniel Desola (en la foto de abajo)-, para contrarrestar el efecto pernicioso de esas que tienen un gran título que atrae al espectador para que se encuentre, en realidad y ya sentado en la butaca, ante una chorrada.

Los intérpretes de ‘Amor platoúnico’ son, en orden ascendente, Miguel Hermoso, de ‘Bea’, Eduardo Velasco, últimamente en ‘El internado’, y dos personajes de ‘Amar en tiempos revueltos’, esa gran relanzadora televisiva de talentos: Críspulo Cabezas (más conocido por ‘Barrio’) y la desternillante Paloma Tabasco, alias ‘Enriqueta’.
Aquí Enriqueta se transforma en Marta, la mitad de una pareja que lleva junta 25 años y que ya ni se entera de que su media naranja sigue ahí al lado, compartiendo espacios. Se han acostumbrado tanto a la presencia del otro que ni siquiera se ven. Sobre esa rutina, ese amoldamiento al día a día, va esta pieza que bucea en la incomunicación y en el estar por estar, porque no se conoce otra manera de vivir. Dice el autor que «una separación es, a menudo, un acto más meditado y con mayores argumentos que una unión».

El hijo de un vecino homosexual de la pareja formada por Marta y Boris será el encargado de hacer que se reencuentren, sea cual sea el objetivo. Gracias a juegos audiovisuales, conversaciones extrañas y trucos varios este hombre y esta mujer volverán a verse, a ser conscientes de que existe el otro. Un fantasma del pasado será el detonante de la solución final de la pareja. Ha llegado la hora de decidir qué quieren hacer con su vida.

Elena Sierra, elcorreodigital.com, 27-03-09