El Teatro Barakaldo inicia la temporada con la comedia 'Fiel'

En ocasiones, el teatro permite al espectador transformarse en testigo sigiloso y oculto de un trío. Fiel es una de esas comedias negras en las que su autor, el conocido actor Chazz Palminteri, da al público la oportunidad de escuchar las conversaciones entre un asesino a sueldo (Toni), su víctima (Elisa) y el marido de ésta (Óscar) sobre el matrimonio, las trampas y la fidelidad. "Se trata de una comedia muy ácida, muy mordaz, con muy mala leche", afirma el actor Miguel Hermoso "Busca lo que busca una buena comedia, que es llegar a los planes que hacemos todos los seres humanos y lo que ocurre cuando nos salen mal y tenemos que improvisar, sacando la bestia que hay en todos nosotros".

Con motivo de las fiestas del Carmen, el Teatro Barakaldo vuelve a abrir sus puertas e inicia la temporada con el estreno en Euskadi hoy, mañana y el domingo, a las 20.00 horas, de esta obra dirigida por Juan José Afonso y protagonizada por tres de los protagonistas de la serie televisiva Yo soy Bea: Miguel Hermoso, Inma Isla y José Manuel Seda. "La obra obliga constantemente al espectador a estar haciendo de detective privado intentando atar los cabos de la historia para averiguar qué es lo que está pasando", explica Miguel Hermoso.

Palminteri, conocido sobre todo por interpretar al matón de Balas sobre Broadway, presenta en esta función tres personajes al borde de la crisis. "Cada uno tiene preparada una estrategia para solucionar su vida, pero esa estrategia se viene abajo por diferentes circunstancias", revela José Manuel Seda. "Nunca sabes hasta qué punto te puedes sorprender contigo misma, e incluso con la persona con la que has vivido durante 15 años", explica, por su parte, Isla.

Los actores aseguran que, como pasa en muchos matrimonios, "nos hemos llegado a convertir en dos desconocidos, él se ha concentrado en hacer negocios y ella ha quedado relegada por su marido a un segundo plano, a un papel casi de florero".

Eso sí, los protagonistas advierten de que los personajes que interpretan en esta obra, son radicalmente opuestos a los vistos en televisión, "no tienen nada que ver con Yo soy Bea, ya que es una obra donde todos los actores son retorcidos", declara Hermoso.

A lo largo de toda la obra, se van presentando constantes giros en torno a la lealtad y a la fidelidad en el matrimonio "si es posible, exigible, castigada o comprendida", declara la protagonista. La función obliga insistentemente a utilizar la intuición "Nos vemos en una situación límite que destapa ciertas cosas que ni nosotros conocíamos de nosotros mismo, por eso decimos que es una obra en la que "de entrada el público se va a encandilar, ya que todos nos podemos identificar con los protagonistas en algún momento de nuestra vida, y a la vez por eso mismo nos solemos burlar de nuestras propias trampas", explica Miguel Hermoso.

En definitiva, un enredo desafortunado que concluye en un cóctel donde la consigna será poner las cosas claras y donde cobra sentido la conocida frase de la película Sexo en Nueva York de que "hay que ver qué felices éramos, hasta que decidimos ser felices para siempre".

Carla González, deia.com, 2008